Cómo limpiar y aceitar una tabla de cortar de madera

How to clean and oil a wooden cutting board

Una buena tabla de cortar de madera puede durar toda la vida. Solo necesita unos minutos de cuidado de vez en cuando. Esta guía sirve para la tabla de cortar de bambú, grande, y la tabla de cortar de roble, pequeña.

Qué necesitas

  • agua tibia y un poco de lavavajillas,
  • un cepillo de fregar, como el cepillo de fregar con mango de haya,
  • un paño de cocina limpio,
  • aceite apto para alimentos, como aceite de girasol o aceite especial para tablas,
  • un paño suave,
  • sal gruesa y medio limón, para una limpieza a fondo.

Paso 1: lávala después de cada uso

Enjuaga la tabla bajo el agua tibia. Frótala con un cepillo y una gota de lavavajillas, en el sentido de la veta. Presta especial atención al canal de la tabla de bambú, donde se acumulan restos de comida. Enjuaga bien.

No metas nunca una tabla de madera en el lavavajillas ni la dejes en remojo en el fregadero. La madera que pasa mucho tiempo mojada se hincha, y cuando vuelve a secarse, se agrieta.

Paso 2: sécala de pie

Seca la tabla con un paño de cocina. Luego deja que termine de secarse de pie, de canto, para que el aire llegue a las dos caras. Una tabla que se seca tumbada sobre la encimera se queda húmeda por debajo y puede curvarse. La tabla de roble tiene un agujero en el mango, así que puedes colgarla de un gancho.

Paso 3: acéitala una vez al mes

El aceite evita que la madera se reseque. Cuando la tabla se vea pálida y seca, ha llegado el momento.

  1. Asegúrate de que la tabla está limpia y completamente seca.
  2. Vierte un poco de aceite sobre la tabla.
  3. Extiéndelo con un paño suave, en el sentido de la veta, por las dos caras y los cantos.
  4. Deja que penetre unas horas, o toda la noche.
  5. Retira el aceite que quede en la superficie.

No uses aceite de oliva en grandes cantidades: con el tiempo puede ponerse rancio.

Paso 4: limpieza a fondo cuando haga falta

Cuando una tabla huela a cebolla o a ajo, o tenga manchas, espolvorea sal gruesa por encima. Frótala con medio limón, con el corte hacia abajo. La sal frota y el limón refresca. Enjuaga, seca y aceita la tabla.

Paso 5: aprovecha bien las dos caras

Usa una cara para la carne y el pescado crudos, y la otra para el pan, la fruta y la verdura. O ten dos tablas: la grande de bambú para la carne y la pequeña de roble para el pan y el queso.

Conviene saber

Los pequeños cortes en la superficie son normales. Cuando la tabla se ponga áspera, líjala suavemente con una lija fina, en el sentido de la veta, y vuelve a aceitarla. Quedará casi como nueva.

Un cuchillo afilado trata mejor a una tabla que uno desafilado. Mira nuestra guía sobre el cuidado de los cuchillos de cocina.