Descripción
En una carrera larga necesitas agua, el móvil y una llave. Llevarlos en la mano cansa. Los bolsillos rebotan. Un cinturón de running lo resuelve.
El cinturón es fino y elástico. Se ajusta a las caderas, justo por debajo de la cintura. Al correr, se mueve contigo y no rebota ni se sube.
Detrás hay un soporte con una botella de 250 ml. La botella va inclinada. Llevas una mano atrás, la sacas, bebes y la vuelves a colocar, todo sin pararte ni bajar mucho el ritmo.
Delante hay un bolsillo con cremallera. Caben el móvil, una llave y uno o dos geles. La cremallera lo mantiene todo dentro, también cuando corres rápido.
La hebilla se abre y se cierra con facilidad. El cinturón se ajusta a la mayoría de las cinturas.
Una botella de 250 ml basta para una salida de una hora o más en un día normal. En un día caluroso, rellénala por el camino en una fuente.
Lava el cinturón a mano y enjuaga la botella con agua tibia después de cada salida.
El reloj deportivo con pulsómetro combina muy bien con él.
