Descripción
Los suelos fríos dan pies fríos. Estas zapatillas te mantienen los pies calientes toda la tarde.
El forro es de lana virgen. La lana aísla bien: retiene el aire caliente cerca de los pies. También absorbe la humedad. Los pies sudan un poco, aunque estés sentado. La lana lo absorbe, así que los pies se mantienen secos y no empiezan a oler.
La suela es de goma y gruesa. La mayoría de las zapatillas de casa tienen una suela fina y blanda que se moja y se ensucia fuera. Estas son lo bastante resistentes para salir a dejar la basura, recoger el correo o coger algo del coche.
El talón de la zapatilla se puede doblar. Doblado, se convierte en una chancla: te la calzas sin usar las manos. Levantado, sujeta el talón y la zapatilla no se sale en la escalera.
Las zapatillas existen de la talla 36 a la 46.
Para refrescar la lana, airea las zapatillas junto a una ventana abierta. Para limpiarlas, quita el polvo con un cepillo y pasa un paño húmedo por la suela.
Combínalas con el pijama de franela de mujer o el albornoz de rizo, talla M.
