Descripción
Unas botas de agua son tan buenas como su caucho. Estas botas son de caucho natural, que se comporta de forma muy distinta a las botas baratas de plástico.
El caucho natural se mantiene blando y flexible, también cuando hiela. Las botas baratas se ponen rígidas con el frío. Cada paso las dobla por el tobillo y, tras una temporada, se agrietan ahí. Estas siguen doblándose sin romperse.
Las botas llegan a media pantorrilla. Es lo bastante alto para la hierba mojada, los charcos profundos y un campo embarrado, y lo bastante bajo para caminar cómoda.
Por dentro llevan un forro de algodón. Los pies sudan en las botas de goma, porque no pasa el aire. El algodón absorbe esa humedad, así que los calcetines se mantienen más secos.
La suela tiene un dibujo profundo. Agarra en el barro y en la hierba mojada, y no se llena de arcilla tan rápido como un dibujo poco profundo.
El color es verde oliva, un color tranquilo que va con un jardín, una granja o un paseo por el bosque.
Este par es de la talla 39. Las botas de agua no ceden, así que si estás entre dos tallas, elige la más grande y ponte calcetines gruesos.
Enjuaga el barro después de usarlas y déjalas secar boca abajo.
