Descripción
En el voleibol vas mucho al suelo. Te lanzas a por un balón, te deslizas para mantenerlo en juego y caes de rodillas. En el suelo duro de un pabellón, eso duele, y tras una temporada puede dañar las rodillas. Las rodilleras las protegen.
Cada rodillera tiene un cojín de espuma que queda justo sobre la rótula. Cuando la rodilla golpea el suelo, la espuma absorbe la mayor parte del impacto.
La rodillera se sujeta con bandas elásticas por encima y por debajo de la rodilla. No se baja cuando corres o saltas. Se queda donde debe estar, sobre la rótula.
El tejido alrededor del cojín es fino y elástico. Puedes doblar la rodilla del todo, y la rodillera cabe bajo un pantalón corto deportivo o unas mallas.
Las rodilleras vienen por pares, en talla M. Mide el contorno de la rodilla con la pierna estirada para encontrar la talla correcta.
También son útiles para otros deportes de pista como el balonmano y el floorball, o para danza.
Lávalas a mano o en una bolsa de lavado a treinta grados.
Para el fútbol, mira las espinilleras de fútbol, talla M.
