Descripción
Los bloques de madera son uno de los juguetes más antiguos y uno de los mejores. Los niños construyen, derriban y vuelven a construir. Así aprenden sobre formas, equilibrio y tamaños.
El juego de bloques Kriebelbeest tiene 100 bloques de madera de haya. El haya es dura, así que los bloques no se abollan ni se astillan al caer.
Los bloques vienen en seis formas: cubos, ladrillos largos, cilindros, triángulos, arcos y semicírculos. Están pintados en cuatro colores.
La pintura es al agua y está hecha con materias vegetales. Los niños pequeños exploran con la boca. Con estos bloques no pasa nada.
Todos los tamaños parten de una misma medida básica. Dos bloques pequeños miden lo mismo que uno largo, y así sucesivamente. Por eso las torres y los puentes quedan rectos y estables. Una torre de treinta centímetros se mantiene en pie hasta que una manita la derriba.
Los bloques vienen en una bolsa de algodón. Al final del día, todo vuelve a la bolsa. Un niño puede ayudar a recoger.
Desde los 18 meses. Los niños mayores construyen castillos, carreteras y ciudades con los mismos bloques durante años.
El tren de madera con vías combina muy bien con estos bloques.
