Descripción
El agua de lluvia es gratis, y a las plantas les gusta más que la del grifo. Es blanda y está a la misma temperatura que el jardín. Un depósito de agua de lluvia la recoge para las semanas secas del verano.
Este depósito tiene una capacidad de 210 litros. Son unas veinte regaderas llenas de 10 litros.
Cerca del fondo hay un grifo de latón. El latón no se oxida y dura años. Coloca el depósito sobre un soporte de treinta centímetros de alto. Así una regadera cabe bajo el grifo y no tienes que inclinar el depósito.
La tapa cierra con un clic. No deja entrar las hojas, que se pudrirían en el agua. Tampoco deja entrar los mosquitos, que ponen sus huevos en el agua estancada.
Puedes llenar el depósito a mano, pero es más fácil con un desviador. El desviador se coloca en la bajante. Cuando llueve, el agua del tejado va al depósito. Cuando el depósito está lleno, el resto sigue bajando por la bajante. Sin desbordamientos a tus pies.
Antes de las heladas, vacía el depósito y abre el grifo, para que el hielo no lo dañe.
La regadera 10 litros, verde, combina muy bien.
