Descripción
A los niños les encanta cocinar, sobre todo cuando ven cocinar a sus padres. La cocinita de madera Kriebelbeest les da su propia cocina, con todo lo que tiene una cocina de verdad.
Tiene dos fogones con mandos que giran y hacen clic. Debajo de los fogones hay un horno con una puerta que se abre y se cierra. Junto a los fogones hay un fregadero con grifo. La pila se saca, así que un niño puede llenarla con agua de verdad fuera, o dejarla seca dentro de casa.
Encima de la encimera hay una balda para cazos, tazas y especias. Debajo hay un armario para sartenes y platos.
La cocinita mide 85 centímetros de alto, 60 de ancho y 30 de fondo. Va bien para niños desde unos tres años y cabe contra una pared en un salón o un dormitorio.
Está hecha de madera y MDF con pintura segura para niños. Los colores son tranquilos: blanco con madera natural.
Jugar a cocinar es bueno para los niños. Nombran alimentos, siguen pasos y sirven a los demás. Juega con ellos y deja que cocinen para ti.
El montaje lleva más o menos una hora. Incluye instrucciones y tornillos.
El juego de té de madera cabe sobre la encimera.
