Descripción
En un día caluroso, no hay nada como una batalla de agua en el jardín. Esta pistola de agua está hecha para partidas largas.
El depósito tiene 600 mililitros. Es mucho más que una pistola pequeña. Un niño puede jugar un buen rato antes de volver corriendo al grifo o al cubo.
El chorro llega hasta ocho metros. Bombea el mango unas cuantas veces para coger presión y luego aprieta el gatillo. Cuanto más bombeas, más largo es el chorro.
La bomba se mueve con suavidad. Algunas pistolas de agua necesitan mucha fuerza para bombear, y eso cuesta a los más pequeños. Esta va bien para un niño de seis años.
El tapón del depósito es de rosca. Ciérralo y no se sale el agua aunque el niño corra o ponga la pistola boca abajo. Para llenarla, desenrosca el tapón y pon el depósito bajo un grifo o mételo en un cubo.
Antes de empezar, conviene acordar unas cuantas reglas. No se apunta a la cara, y se para cuando alguien dice basta.
Después de jugar, vacía el depósito y déjalo secar sin el tapón.
Desde los 6 años.
Más diversión al aire libre: el set de pompas XL y el set de arena con cubo y pala.
