Descripción
A los niños les encantan los charcos. Con estas botas de agua pueden saltar en ellos sin mojarse los pies.
Las botas son ligeras. Una bota pesada cansa las piernas pequeñas, y los niños no quieren ponérsela. Estas son lo bastante ligeras para toda una tarde jugando fuera.
En la parte de arriba de cada bota hay un asa. Un niño puede agarrar las asas y ponerse las botas sin ayuda. Eso es bueno para su autonomía y ahorra tiempo en las mañanas con prisas antes del colegio.
La suela es flexible. Los niños corren, saltan y trepan, y una suela rígida los vuelve torpes. El dibujo agarra en las baldosas mojadas y en el suelo resbaladizo de un parque infantil.
Por dentro llevan una plantilla extraíble. Después de un día mojado, sácala y déjala secar durante la noche. La bota también se seca antes.
El color es rojo vivo. Así las botas se encuentran fácilmente en el montón de la entrada, y al niño se le ve bien fuera.
Este par es de la talla 30. Los niños crecen rápido, así que comprueba la talla cada pocos meses.
Enjuaga las botas bajo el grifo después de un paseo con barro.
