Descripción
Las bayetas de microfibra están hechas de fibras muy finas, mucho más finas que un pelo. Esas fibras tienen muchísimos bordes diminutos que atrapan el polvo, la grasa y la suciedad. Por eso a menudo basta con agua para limpiar con ellas.
Moja una bayeta, escúrrela y pásala por la encimera. La grasa se queda en la bayeta en lugar de extenderse. En cristales y espejos, una bayeta ligeramente húmeda no deja marcas. En seco, la bayeta recoge el polvo de las baldas y las pantallas.
El juego incluye 10 bayetas en cinco colores, dos de cada uno. Dale a cada color su propia tarea. Por ejemplo: azul para las ventanas, verde para la cocina, amarillo para el baño, rojo para el inodoro y gris para quitar el polvo. Así los gérmenes no pasan de una estancia a otra.
Las bayetas se pueden lavar a sesenta grados. Lávalas sin suavizante. El suavizante recubre las fibras y les quita eficacia.
Con un buen cuidado, las bayetas duran varios cientos de lavados.
Para los suelos, usa la mopa plana con funda de microfibra, que funciona igual a mayor escala.
