Descripción
El casco es la protección más importante en la bici. Este es ligero, fresco y fácil de ajustar, así que de verdad te apetece llevarlo.
El casco tiene una carcasa exterior dura sobre una capa de espuma. En una caída, la espuma absorbe el impacto y protege la cabeza. La carcasa reparte la fuerza y ayuda a que el casco se deslice sobre la calzada en lugar de engancharse.
Pesa 290 gramos. A los pocos minutos casi no lo notas.
Dieciocho aberturas dejan circular el aire por la cabeza. En un día caluroso, la cabeza se mantiene fresca.
Detrás tiene una rueda de ajuste. Gírala para apretar o aflojar el casco. Debe quedar ajustado sin apretar. La correa de la barbilla se cierra con una hebilla y se regula bajo la oreja.
En la parte trasera lleva integrada una pequeña luz. Funciona con pila y parpadea o se queda fija. Los coches te ven por detrás en la oscuridad.
Elige la talla M para un contorno de cabeza de 54 a 58 centímetros, o la L para 58 a 61 centímetros. Mide justo por encima de las cejas.
Cambia el casco después de una caída, aunque parezca que está bien.
Para las luces de la bici, mira el juego de luces para bici, recargable.
