Descripción
A muchos perros y gatos les gusta tumbarse en el sofá, en una cama o en el coche. Una manta polar les da un rincón cálido y protege tus muebles.
La manta es de forro polar suave, cepillado por las dos caras. Se nota cálida y acogedora. A las mascotas les encanta escarbar en ella, dar vueltas y hacerse un ovillo.
Mide 100 por 70 centímetros. Es lo bastante grande para que se tumbe un perro mediano, o para que un gato la comparta con un amigo. Dóblala por la mitad para una mascota pequeña.
Ponla en el sofá y los pelos y el barro acabarán en la manta en lugar de en los cojines. Ponla en el asiento trasero del coche después de un paseo por la playa. Ponla en la cama del perro o en el transportín del gato para más calor.
Una manta con el olor de tu mascota también ayuda en sitios nuevos: en el veterinario, de vacaciones o en casa de quien la cuida.
El forro polar no retiene tanto los pelos como la lana o el algodón. Sacúdela fuera y la mayor parte de los pelos se caen.
Lávala a treinta grados. El forro polar se seca rápido.
El color es gris con un discreto estampado de huellas.
Para una cama de verdad, mira la cama redonda para perro. Para personas, la manta polar 130 x 170, antracita.
