Descripción
Los cuencos de las mascotas se usan todos los días y hay que lavarlos a menudo. El acero inoxidable es el material más fácil de mantener limpio.
Los cuencos de plástico cogen pequeños arañazos de dientes y uñas. En esos arañazos se acumulan bacterias, y a algunas mascotas les salen granitos en la barbilla por ello. El acero inoxidable no se raya fácilmente y tiene una superficie lisa que se limpia con facilidad.
El juego tiene dos cuencos iguales. Usa uno para la comida y otro para el agua.
En la base de cada cuenco hay un aro de goma. Mantiene el cuenco en su sitio mientras tu mascota come o bebe. Sin él, un cuenco de acero resbala por un suelo de baldosas. El aro también hace que suene menos.
Los cuencos van al lavavajillas. Quita antes el aro de goma, o lávalos a mano.
Elige la talla:
– S, 400 mililitros, para gatos y perros pequeños,
– M, 900 mililitros, para perros medianos,
– L, 1,8 litros, para perros grandes.
El agua fresca cada día es importante. Lava el cuenco del agua a diario y el de la comida después de cada comida.
Para un cuenco más pesado que no se mueva, mira el bebedero de cerámica. Para guardar el pienso, mira el contenedor para pienso.
