Descripción
Una bufanda grande es la forma más fácil de no pasar frío. Dale dos vueltas al cuello o ponla sobre los hombros como un chal.
Esta bufanda mide 180 por 70 centímetros. Es más grande que la mayoría. Te da muchas formas de llevarla: anudada al cuello, doblada en triángulo o abierta sobre los hombros en una noche fresca.
Es de lana. La lana te mantiene caliente, aunque esté un poco húmeda por la lluvia o la nieve.
Después de tejerla, la lana se cepilla. El cepillado levanta las fibras y deja la superficie suave y esponjosa. Se hace con cuidado, para que no salgan bolitas.
El dibujo es un cuadro clásico. Esta es de cuadros rojos. La misma bufanda existe en tres combinaciones de color.
Para cuidar la lana, lávala a mano o con un programa de lana en agua fría. Usa detergente para lana. Escurre el agua con suavidad, sin retorcerla, y deja secar la bufanda en plano sobre una toalla.
Entre lavado y lavado, airéala fuera. La lana se refresca al aire libre.
Combínala con el gorro de lana merino y los guantes con yemas táctiles.
