Descripción
Una silla no es una escalera. Para cambiar una bombilla, limpiar la parte de arriba de un armario o colgar cortinas, una escalera doméstica es más segura y más estable.
Esta escalera tiene tres peldaños. El de arriba es ancho y profundo. Te pones de pie en él con los dos pies juntos y mantienes el equilibrio mientras sujetas una lámpara o una barra de cortina por encima de la cabeza.
A la altura de la cadera hay una barandilla. Apóyate ligeramente en ella y te sentirás estable. Cuelga de ella un bote de pintura o un cubo, así no tienes que bajar en cada brochazo.
Los peldaños son estriados y no resbalan. Las patas tienen tacos de goma que agarran el suelo y lo protegen.
La escalera soporta hasta 150 kilos.
Plegada, solo tiene diez centímetros de grosor. Cabe junto a un armario, detrás de una puerta o en un hueco estrecho del trastero.
Abre siempre la escalera del todo y comprueba que el cierre está bloqueado antes de subir. Sube y baja siempre mirando hacia la escalera.
